La crítica ha dicho:
«Con el ritmo aceleradísimo de una vida que se cuenta de milagro, González narra en primera persona el despertar adulto que viven incontables niños criados en las periferias argentinas: la de los ladrones que se hacen adultos entre dinero fugaz, drogas y violencia».
José Pablo Criales, El País
«Una lectura que incomoda y que no pretende caer simpática. No hay fábula. Hay dolor».
Horacio Convertini, Clarín
«Las representaciones y las realidades, la falta de tiempo y acceso a herramientas para contar la propia historia, el retrato de los medios… El escritor y cineasta analiza a fondo el juego de espejos deformados entre la villa y el arte».
Emanuel Respighi, Página/12
«Un punto de vista infrecuente del que se desprende una voz inconfundible».
Marcelo Figueras
«Duque de pasillo, Beatle de la Carlos Gardel, César González no narra su autobiografía: escribe un largo poema, una oda al asfalto ganado, demostrando que es capaz de encontrar un arco iris en un bache donde se juntan restos de lluvia con los rastros de aceite Bardahl que perdió un colectivo».
Leonardo Oyola
«Es una historia tan prodigiosa y cargada de promesa que cuesta creerla. Ojalá la crean quienes tienen el poder de hacer de ella la norma y no la excepción que es. […] Prometo que su literatura no es sólo digna y docta, sino que lejos de todo moralismo, te golpea en lo más hondo».
Elena Pita, El Periódico de España
«Figura relevante e inquietante de la escena cultural argentina […] interroga las relaciones de clase y de poder y la vida en los barrios populares, reivindicando potencias, gestos, prácticas y encuentros soterrados».
Jacobin
«Las representaciones y las realidades, la falta de tiempo y acceso a herramientas para contar la propia historia, el retrato de los medios: el escritor y cineasta analiza a fondo el juego de espejos deformados entre la villa y el arte».
Página/12
«En el futuro será indispensable profundizar en la amplia obra de César González para entender esta época».
La Izquierda Diario
«Una cruda realidad en la que cada momento de felicidad se gana a pulso. […] Una obra que deja con ganas de más. Seguimos a César González durante años y, cuando llegamos a la última página, no podemos soltarlo, no podemos dejar la historia ir sin más».
Ángeles López, Zenda
«Su historia y la de su barrio: drogas, violencia, policías y ladrones, sin pretender justificar ninguno de sus actos delictivos, pero sí la falta de perspectiva y la imposibilidad de un futuro para los niños de esos barrios donde los sueños son arrasados».
Ima Sanchís, La Vanguardia