Martí puede combinar palabras de rara y curiosa textura, con el fin último, íntimo, en verdad intuitivo, de revelar la verdad del mundo: una verdad, como sus propios versos, sencilla. -José Kozer, escritor
La grandeza de Martí como poeta, más allá de la belleza y la singularidad de sus versos, reside en la capacidad de crear una obra tan significativa en medio de una existencia tan inestable y difícil. Su poesía revela, de forma directa o velada, su humanidad, su capacidad de amar, sus contradicciones, sus zonas de sombra y de luz, y también la fe obstinada con que abrazó la causa de la independencia de Cuba. -Antonio Orlando Rodríguez, escritor y promotor cultural
Al investigar ciertos aspectos de la época colonial para escribir El hombre, la hembra y el hambre, mi búsqueda me condujo a su Diario de campaña y a las cartas que intercambió con otros líderes independentistas. Aquellas lecturas transformaron la imagen que tenía de Martí. (…) Ese hallazgo influyó decisivamente en mi literatura. -Daina Chaviano, escritora
A través de Martí, Nueva York se convirtió en la cumbre y el reflejo de nuestras costumbres, nuestras esperanzas y nuestra casta cosmopolita. Su poesía alumbró (y sigue alumbrando) el camino dentro del laberinto anglosajón, y fue el modelo a seguir en sus calles llenas de luz, llenas de sombras. -Pablo Medina, escritor
La Cuba soñada por Martí, y la de todos los hombres y mujeres de bien después de él, continúa siendo un sueño por realizar, pero no por ello imposible. -Gina Montaner, periodista y escritora
Poeta, pensador y revolucionario, los textos de Martí estarán para siempre entrelazados con nuestra cultura e historia, ofreciendo una visión de Cuba profundamente humana y universal; una que se hace eco de nuestros clamores y nostalgias a través de distintas generaciones.
Amanda Moreno, Directora de la Cuban Heritage Collection
Hombre polifacético, sobresale para mí como poeta, es decir, vate, adivino. Consciente de su misión de escribir con su propia vida y muerte el mito fundacional de la nación, logró imaginar esa Cuba mejor que tantas veces se nos ha escapado. -Uva de Aragón, escritora y periodista
El verdadero encuentro con la lírica martiana ocurrió cuando comencé a leer sus versos a solas, en casa. Fue entonces que, sin tener plena conciencia de ello, me sedujo el misterio retador de sus poemas, la belleza que destellaba en cada palabra, verso y estrofa escritos por Martí..
Sergio Andricaín, escritor y promotor cultural
Había leído desde muy joven esos poemas que conocía casi de memoria, pero al releerlos bajo el efecto de escribir e imaginar, algo nuevo surgía de ellos… Dejaron, entonces, de ser solo poemas para convertirse en ventanas hacia su interioridad. Nunca había leído a Martí así, nunca vi antes, en la libertad de esos poemas, a la persona. -Carlos Celdrán, dramaturgo y director de teatro
Es solo ahora que realmente entiendo el exilio de Martí y cómo sus palabras emergieron de ese exilio. Entiendo lo que quería decir con “Mi verso es un ciervo herido / que busca en el monte amparo”… Yo también busco amparo, yo también. -Ruth Behar, escritora